lunes, junio 29, 2009

En honor a La Moureira





























En mis 20 años de vida he escuchado hablar muy pocas veces de La Moureira, barrio marinero pontevedrés, y tengo que decir que hasta hace poco ni me interesé en conocer su historia, pobre de mí. Pocos pontevedreses saben de la importancia de este barrio en el transcurso de la historia de Pontevedra, es impresionante como en una ciudad tan pequeña y con un barrio que fue tan importante, haya gente que incluso no sabía ni de su existencia, es por eso, que pretendo hacer una reseña histórica de este barrio casi extinto, (pues muy poco se conserva de él), porque no merece quedar en el olvido de la ciudadanía.

La ciudad de Pontevedra la fundaron los griegos según la mitología, concretamente Teucro, y los romanos según los datos empíricos. Para cualquier pontevedrés -con un mínimo de cultura- es sabido que la existencia de Pontevedra viene dada gracias al puente (puente del Burgo) que hicieron los romanos en la ciudad durante la época en que vivió Cristo. Este puente se construyó para que por allí pasase la famosa Vía XIX que comunicaba Astorga con Lucus Augusti. Con el paso de los siglos el puente estaba muy viejo y casi derruído , por lo que se conocía a este asentamiento poblacional que se originó alrededor de él como Pontus Veteri (Puente Viejo). Pues bien, la historia de la ciudad comienza sobre el siglo I y ya vimos de dónde viene su bonito nombre, pero poca gente sabe que comenzó a tomar forma de una verdadera ciudad sobre el siglo XII gracias a la actividad marítima del barrio de la Moureira. Pontevedra siempre respiró mar y sal, y todavía quedan resquicios de este olor en sus narices. Vamos pues, a hablar un poco de este barrio.

La Moureira abarca un amplio territorio, va desde el puente del Burgo hasta la desembocadura del Río Gafos, casi toda la línea costera de la ciudad de Pontevedra. Este histórico barrio se divide en tres partes: A Moureira de Arriba, desde el puente del Burgo hasta el puente de la Barca., la Moureira de la Barca, desde el puente de la Barca hasta el lateral norte de la plaza de toros, y la Moureira de Abajo, desde el lateral norte de la plaza de toros hasta la desembocadura del Gafos.

Este barrio marinero fue el motor de la economía y vida pontevedresa desde comienzos de la importancia de la ciudad, (siglo XII) hasta finales del siglo XIX. La importancia del barrio fue posible gracias a la amplitud del caladero del Río Lérez en la Edad Media, lo cual permitía la llegada de grandes barcos que traían todo tipo de pescados y mercancías. La Moureira de Arriba se dedicaba a actividades varias, aunque casi todas relacionadas con la mar, ¿sabías que existían pequeñas playas en esta zona?, la de la Barca tenía una actividad comercial, ¿sabías que muy cerca del puente de la Barca nació el famoso marinero Pedro Sarmiento de Gamboa?, y la de Abajo, la que da el sello propio a todo el barrio, se dedicaba a la pesca y salazón de pescado. ¿Sabías que en la calle considerada germen del barrio por ser la más antigua, la Ribeira dos Peiraos, existían un hospital para leprosos? ¿Y que en la parte de atrás de esta calle (San Roque de Abaixo) nació el famoso pirata Benito Soto Aboal? ¿Sabías que José de Espronceda le dedicó al susodicho pirata su famoso poema llamado “Canción del Pirata”? “Que es mi barco mi tesoro, que es mi Dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar”

Durante los siglos XV y XVI, Pontevedra fue la ciudad más grande y rica de toda Galicia, y todo gracias a la actividad marítima y comercial desempeñada por los humildes trabajadores de este encantador arrabal, como le llamaban ellos, debido al estar fuera del perímetro de la muralla. Como muestra del poder del barrio, el famoso Gremio de Mareantes con los excedentes de las ventas decide construir en el siglo XVI la bella basílica de Santa María, de estilo gótico tardío.

Ya en los siglos XVII, XVIII y XIX Pontevedra se ve sumergida en una lenta decadencia, debido ello a las pestes, a las guerras y como no, a la pérdida de importancia de la Moureira. Esta pérdida de importancia se produjo debido a la sedimentación del Río Lérez, lo cual obligaba a cerrar el puerto en detrimento del de Marín, desde entonces no pudieron volver a entrar barcos importantes en la ciudad. La actividad comercial se vio dañada, Pontevedra perdió el peso nacional e incluso internacional que tenía en el siglo XVI. El barrio quedó casi abandonado, pasando de unos 4000 habitantes en el siglo XVI (estoy hablando de sólo este barrio, no de la ciudad) a unos 1000 a finales del siglo XIX.
En las obras de 1900 se comió muchísimo terreno al río, los grandes peiraos (muelles) comerciales del siglo XVI situados en la Moureira de Arriba estaban enfrente de lo que hoy en día es carretera, y lógicamente, lo que hoy en día es la carretera que bordea todo el litoral de la ciudad, era río.

Pero la Moureira no sólo ha dado a Pontevedra riqueza e importancia, sino historia, mucha historia. Muchos de los más famosos marineros de la época nacieron o estuvieron muy vinculados con este pequeño barrio. Por citar a algunos: Pedro Madruga, Pedro Sarmiento de Gamboa, los hermanos Nodales o el último pirata español, el famoso Benito Soto Aboal, ahorcado por los ingleses en Gibraltar en 1830.

Este barrio estaba compuesto por centenares de hermosas casitas marineras pequeñas con sus correspondientes muelles y patines, pues bien, en la primera mitad del siglo XX se cometió la atrocidad de tirar para edificar sobre un 85% de este barrio. Lo peor es que hoy en día parece que tampoco se ha tomado conciencia y se sigue destruyendo lo poco que queda de él, lamentable. De ahí la labor de mi pequeño esbozo, hacer que no se olvide, hacer un reconocimiento de este importantísimo barrio al que Pontevedra entera tanto le debe, darlo a conocer a aquellas personas que ni supiesen de su existencia o que tuviesen una idea muy vaga de él.No entiendo cómo las autoridades políticas permitieron esto, no entiendo cómo no declararon a La Moureira Conjunto Nacional Histórico a la vez que declararon la Zona Monumental, lo poco que queda de este barrio debe ser protegido por la ley, y en ausencia de ésta, por todos los pontevedreses.

Hoy en día, gracias a Dios, todavía se conservan varias casitas de este barrio y algunas calles con su fisionomía marinera. Quedan varias en la calle Xan Guillermo, en la Fonte da Moureira, en Jofre de Tenorio, en Campo do Boi, en la plaza de Cornielis de Holanda, en el Campo da Torre, en la Ribeira dos Peiraos, en San Roque de Abaixo, en Juan Villaverde, en Hermanos Nodales, y todavía en alguna calle más, todas ellas evidentemente fuera de la zona vieja pontevedresa. Invito a todos a que vayan a verlas, fijo que se sorprenden, yo aún vi alguna hace poco que no había visto en mi vida, sorprendente teniendo en cuenta que Pontevedra es una ciudad pequeña. Pocos saben que se conservan más casas del siglo XVI en este barrio que en la zona vieja pontevedresa.

Acabando con la reseña, menciono que este barrio hasta tuvo zona de señoritas que desempeñaban el oficio más antiguo del mundo, concentradas casi todas en el piso de arriba de las tabernas de la calle Campo do Boi, uno de esos bares era “la casa de las tres columnas”,(la de la foto de arriba) enteramente conservada con sus tres columnas. Esta actividad lúdica en esta zona de la Moureira de Arriba se desempeñó en el siglo XIX y primera mitad del XX, hasta que en 1956 el párroco de Santa María lo clausuró.

Una de estas señoritas que vivió hace tan solo un siglo y aún es recordaba por viejos pontevedreses es “La Mimitos”, morena y alta, con muy buena fama, cobraba 25 pesetas, un dineral para su época.

Esto es tan sólo un esbozo, por lo tanto no puedo contar la historia casa por casa o calle por calle de este hermoso barrio, ni de todos los ilustres personajes que tuvo, ni de todas sus anécdotas, es una lástima, pero confío en que los pontevedreses orgullosos de su ciudad o las personas a las que simplemente les guste la historia, se molesten y busquen sobre ellos en enciclopedias o incluso en internet, ya que la fama de algunos es tal que existen varias referencias en la red.

Espero que el lector tome conciencia y se interese y se preocupe algo más por esta pequeña joya que tenemos en la ciudad, de la que queda poco, pero queda

domingo, junio 14, 2009

Viernes 29-05-09

Retomamos la actividad del blog para no dejarlo en el olvido, pues el olvido es como una segunda muerte.
Han pasado muchos días y anécdotas para poner en el blog pero por vagancia no se han puesto, días en Portonovo, peñas 2008, la última cena PB, etc. Y es hora de decir basta.
El siguiente "relatillo" no incumbe a toda la peña de Priva Bonito, tan sólo a unos de sus miembros, pertenecientes todos al "núcleo duro".
El Viernes 29 de Mayo de 2009, algunos pbs propusimos salir de tranquis, tomando algo y bebiendo en la cuevita al compás de unas amenas y risueñas conversaciones. 4 fueron los miembros que salieron: Parrado, Vidal, Suka y Pablo (yo). Salió un quinto en discordia llamado Efrén pero que no estuvo con nosotros apenas durante la noche.
El día era propicio para una gran noche, una temperatura perfecta, unos 22 grados haría a la 1 de la mañana. Sobre las 12:15 nos encontrábamos en la Peregrina, Parrado y yo ya teníamos la bebida, pero Vidal y Suka no, como ahora desde las 22:00 no venden alcohol, pensamos en un sitio de corruptos en la que nos vendiesen, la respuesta de todos fue unánime: Macao!
Allá fueron y como no, estafa incluída, les vendieron el alcohol.
Sobre las 12:30 Vidal se empeñó en ir a cenar puesto que él todavía no lo había hecho, fuimos al Bun Burger, nada salientable ocurrió allí. Al salir surgió el dilema de si ir a la Cuevita, esa encantadora casa marinera del siglo XVI enclavada en el corazón de la Moureira de Abaixo, la Moureira más antigua de las tres (hay Moureira de Abaixo, da Barca e de Arriba) o si ir al Recinto Ferial. Parrado y yo votamos por ir a la Cuevita mientras que Suka y Vidal se decantaban por el Recinto Ferial, debido al empate técnico, Suka propuso echar una moneda a cara o cruz para decidirse. Digo cara o cruz para que entendáis todos, pero en realidad Suka propuso echar una moneda a "cara o uno". Salió "uno", lo que habían elegido Suka y Vidal, y fuimos para el Recinto.
Poca gente había pero no nos hacía falta, nosotros lo pasamos bien hablando mientras el alcohol entraba en nuestro cuerpo, no faltó de nada en la conversación: fútbol, mujeres, temas económicos y políticos...Somos chicos cultos e interesantes, como no.
Al lado nuestra había unos bisexuales, dos tíos y dos tías que se liaban todos con todos, un poco genoso la verdad, como siempre digo yo, o eres de un lado o eres de otro, los bisexuales en realidad son bi-ciosos, ak ak ak, espero que nadie se ofenda...
Una anécdota simpática de la noche fue un momento en el que estábamos hablando de guarradas y justo irrumpió una que estaba al lado nuestra y preguntó si teníamos pajitas. No le contestamos, nos miramos y nos escojonamos todos a la vez, la pobre chiquilla marchó sin recibir contestación.
Sobre las 3 marchamos a la zona vieja, poco ambiente, al final acabamos en un pub de la plaza del Teucro, mucho pureteo y personajes varios, entre ellos uno de unos 30 años que bailaba raro que según Parrado era la reencarnación de Antonio Flores.
A las 4:30 apróximadamente estuve a punto de irme, pero los camaradas pbs me convencieron para que me quedase, decidimos ir de paranoia, término nuestro que se refiere a unas movidas nuestras que no explicaré por aquí, sólo lo podemos entender nosotros, sólo digo para los malpensados que no tiene nada que ver con las drogas.
Les doy las gracias porque no me dejasen marchar, lo mejor de la noche fue desde que salimos del susodicho pub hasta que marchamos a casa sobre las 6:30, el casco mesopotámico y los chunguitos dan fe.
Hasta otra lectores (bueno, pbs, porque no creo que nadie más lea esto y tampoco se pretende)

Fdo: Pablo Dacosta